Carabela Portuguesa. Tan hermosa como peligrosa

Los misterios de mar pueden ser, a veces, tan inquietantes que pueden despertar belleza y peligro en una sola criatura. Esta característica bien podría atribuirsele a la carabela portuguesa o la Physalia physalis, también llamada como fragata portuguesa, agua mala, botella azul o falsa medusa, una especie monotípica que se asemeja a una medusa.

Se suele encontrar en mares abiertos y aguas cálidas, especialmente en los oceános Pacífico e Índico, pero ojo, su picadura es no sólo muy dolorosa sino muy peligrosa, pudiendo provocar incluso la muerte.

Su aspecto y color podría atraer visualmente por su extrema belleza en cuanto a textura y color que pocas especies poseen. Su tamaño puede alcanzar alrededor de 15 a 30 cm y por su particular forma se impulsa con el viento permitiéndole recorrer los océanos como si de un barco velero se tratase ya que su parte visible con una belleza asombrosa, flota o vela como tal. Pero, ay de lo que esconde su cuerpo oculto bajo el mar! Numerosos tentáculos le ayudan a atrapar a sus presas y que morfológicamente pueden llegar a medir hasta 50 metros! Estos tentáculos, son capaces de capturar a un pez de un tamaño considerable y paralizar a un ser humano enrollándose al rededor del cuerpo para posteriormente inyectarle sus púas y espinas que contienen una peligrosa toxina que inmoviliza a la presa para posteriormente introducirlas en la boca hasta su cavidad gastrovascular donde comienza una digestión deliciosa. Cuidado con acercarnos. Tan sólo con el tacto de nuestros dedos pueden sentirse amenazadas y comenzar un desenlace fatal. Es raro verlas en nuestras playas pero, ¡atención bañistas!, alguna vez arrastradas por la marea, se han visto varias de estas bellas criaturas en las costas de nuestras playas españolas.