Demostrado, la infidelidad está en los genes!

Qué te pasaría por el cuerpo si te dijeran que, así como los genes determinan los colores de los ojos, la estatura, o las posibles enfermedades futuras también esté presente la información de tu grado de infidelidad. Pues es posible según un estudio sueco realizado por el investigador Hasse Walum, del Instituto Karolinska, y por la antropóloga Helen Fischer, de la Universidad de Rutgers. Ambos aseguran que al menos en el caso del hombre, la infidelidad viene determinada por los genes.

La variante 334 sería la detectora y culpable de que se relacione con la poligamia y es que Según Walum, los varones que carecen de este gen tienen una actividad cerebral distinta que los comprometidos con su pareja en mayor medida.

El experimento se llevó a cabo con cien personas de las cuales en dos de cada cinco hombres, la variante estuvo presente de forma duplicada.

El investigador añade que este descubrimiento es moderadamente modesto. El gen al que hacen referencia, forma un receptor para la hormona vasopresina que junto a la oxitocina nos convierte en más estables con nuestra pareja y que busquemos más la estabilidad. Debido a que la sopresina actúa más intensamente en hombres que en mujeres, este estudio afecta en mayor medida a los hombres, siendo más fácilmente detectable.

Pero los cientificos suecos no se quedan solos asegurando en esta investigación una relación  de infidelidad con los genes, desde Australia, en la Universidad de Queensland, se estudia también que las variaciones genéticas, pueden ser determinantes para una mayor predisposición a convertirnos en infieles, tanto para hombres como para mujeres.